Traumatismo Craneoencefálico 

La causa más frecuente de daño cerebral es la de origen traumático y recibe el nombre de traumatismo craneoencefálico (TCE)

El cerebro es la estructura más compleja del organismo humano y el principal centro nervioso; sus diferentes áreas son las principales responsables del movimiento, las sensaciones y percepciones, las emociones y la conducta. 

Un traumatismo craneal es la causa más común de consulta en urgencias.

Una gran cantidad de las personas que sufren lesiones en la cabeza son niños.

* Consecuencias del traumatismo craneoencefálico

Suele ser una alteración de la conciencia hasta el coma cuya intensidad y duración será variable y que, en algunos casos, puede prolongarse durante meses, provocando importantes consecuencias neurológicas a largo plazo.

* El traumatismo craneal puede ser cerrado o abierto (penetrante).

Un traumatismo craneal cerrado significa que usted recibió un impacto fuerte en la cabeza al golpear un objeto, pero el objeto no rompió el cráneo, se puede presentar una laceración del cuero cabelludo (se le llama scalp)

 

Traumatismo craneal abierto o penetrante, el cráneo fue golpeado con un objeto que condiciono su ruptura esto es muy probable al sufrir un accidente automovilístico y salir proyectado a través del parabrisas, viajar en motocicleta sin uso de casco, caída de grandes alturas con golpe directo en el cráneo, también puede suceder por un disparo en la cabeza.

*Causas

Entre las causas comunes de traumatismo craneal se encuentran:

  • Accidentes automovilísticos y otras causas relacionadas con los medios de transporte (accidentes de bicicleta, motocicleta sin uso de casco)

  • Asaltos con agresión por proyectil de arma de fuego y objetos punzocortantes.

  • Caídas (especialmente en adultos mayores y niños pequeños)

  • Los accidentes laborales, en el hogar, al aire libre o al practicar deportes

  • Actividades deportivas conmociones cerebrales relacionadas con los deportes

  • Tipos comunes de traumatismos craneales

 

  1. Conmoción.

  2. Heridas en el cuero cabelludo (scalp)

  3. Contusiones cerebrales.

  4. Hematomas.

  5. Daño axonal difuso

 

Los hematomas(colecciones de sangre dentro o alrededor del encéfalo) 

La hemorragia subaracnoidea postraumática (HSA—hemorragia dentro del espacio subaracnoideo) es frecuente en los traumatismos de cráneo.

* Signos y síntomas

Inicialmente, la mayoría de los pacientes con un traumatismo de cráneo pierden el conocimiento (en general, segundos o minutos) cuando las lesiones son menores, algunos sólo sufren confusión o amnesia (pérdida de memoria) en un periodo de entre segundos y unas pocas horas antes de la lesión). Los niños pequeños se vuelven irritables. Algunos pacientes sufren convulsiones, a menudo en la primera hora o durante el primer día. Tras estos síntomas iniciales, los pacientes pueden estar totalmente despiertos y alertas o mostrar cierto grado de alteración de la conciencia y la función, que van desde una leve confusión, estupor, hasta el coma. La duración de la pérdida de la conciencia y la gravedad de la obnubilación (perdida pasajera para razonar) son aproximadamente proporcionales a la gravedad de la lesión, aunque son inespecíficos.

 

Escala de Glasgow: Es un sistema de puntuación rápido que puede emplearse en el examen inicial para medir la gravedad del traumatismo craneoencefálico.

Escala de Glasgow modificada para lactantes y niños.

Se basa en la apertura de los ojos, respuesta verbal y motora. 

Una puntuación inicial más alta suele predecir una mejor recuperación.

Una puntuación de 3 indica una lesión potencialmente mortal, sobre todo si las pupilas se encuentran dilatadas y sin respuesta al estímulo luminoso.

Por definición, la gravedad de un traumatismo craneoencefálico se define por la Escala de Coma de Glasgow:

Calificación de 14 a 15:  traumatismo craneoencefálico leve

Calificación de 9 a 13:  traumatismo craneoencefálico moderado

Calificación de 3 a 8: traumatismo craneoencefálico grave.

* Síntomas a largo plazo

El síndrome posconmoción, que suele observarse tras una conmoción grave, incluye cefaleas persistentes, vértigo, cansancio, dificultad para concentrarse, amnesia (perdida de la memoria) variable, depresión, trastornos del sueño, apatía y ansiedad. 

Los síntomas suelen mejorar con tratamiento sintomático en semanas o meses.

En un pequeño porcentaje de pacientes aparecen convulsiones tardías (después de 7 días del traumatismo) pero incluso pueden ser semanas o años después. A veces también se producen alteraciones motoras de tipo espástico, trastornos de la marcha o el equilibrio, ataxia y las pérdidas sensitivas.

*Diagnóstico:

El diagnóstico se sospecha por la clínica y se confirma con estudios radiológicos (sobre todo Tomografía Cerebral).

  • Evaluación inicial rápida del traumatismo.

  • Examen neurológico y determinación de la Escala del Coma de Glasgow.

  • Tomografía axial Computada

 *Medidas iniciales:

Una evaluación neurológica rápida y dirigida es parte de la evaluación inicial; incluye el examen de los componentes de la escala de coma de Glasgow y el reflejo fotomotor (respuesta pupilar a la luz) Se debe examinar al paciente antes de administrar sedantes o relajantes musculares. Los pacientes deben ser evaluados con frecuencia (cada 15 a 30 min inicialmente; luego de la estabilización, cada hora). La mejoría o el deterioro posterior ayudan a determinar la gravedad y el pronóstico de las lesiones.

* Evaluación clínica completa

El examen neurológico completo se realiza tan pronto como el paciente esté lo bastante estable. Los niños deben ser examinados con detenimiento para descartar hemorragias retinianas, que pueden indicar un síndrome del niño sacudido. El estudio del fondo de ojo puede revelar desprendimientos de retina traumáticos y la ausencia de pulsaciones venosas retinianas debido a la elevación de la presión dentro del cráneo.

* Estudios por imágenes

Los estudios por la imagen tomografía de cráneo deben solicitarse siempre en pacientes con alteraciones del nivel de conciencia, Glasgow menor de 15 puntos, alteraciones neurológicas, vómitos persistentes, convulsiones o sospecha clínica de fracturas en cráneo.

* Tratamiento

En la escena de la lesión, debe asegurarse que la vía aérea esté despejada y controlar las hemorragias externas antes de movilizar al paciente. Es preciso tener especial cuidado de no desplazar la columna u otros huesos para proteger la médula espinal. Debe mantenerse la inmovilización adecuada con un collarin cervical y usar una tabla espinal hasta determinar que toda la columna está estable mediante el examen físico y con las pruebas radiológicas correspondientes.

En hospitalización:

 

* Fracturas de cráneo

Dependerá del tipo de la fractura: lineal, deprimida o conminuta.

* Cirugía

Los hematomas intracraneanos pueden obligar a la evacuación quirúrgica de la sangre para prevenir el desplazamiento, la compresión y la herniación del encéfalo; es urgente consultar pronto con un neurocirujano.

* Edema cerebral

Manejo médico o quirúrgico dependiendo de cada caso.

* Rehabilitación

Cuando persisten las deficiencias neurológicas, se requiere rehabilitación.

Es mejor que la rehabilitación después de una lesión encefálica sea proporcionada a través de un equipo multidisciplinario que combine la fisioterapia, la terapia ocupacional y cognitiva.