MALFORMACIONES ARTERIOVENOSAS CEREBRALES

Una malformación arteriovenosa cerebral es una maraña o enredo de vasos sanguíneos anormales que conectan las arterias y las venas en el cerebro.

Dependiendo del tamaño, del drenaje venoso y localización en zona elocuente (áreas cerebrales específicas con determinadas funciones cerebrales tales como (mover una parte del cuerpo, la sensibilidad, el habla, la visión, audición etc) se determina el   tratamiento de las malformaciones arteriovenosas cerebrales.

Una malformación arteriovenosa puede manifestarse en cualquier lugar del  tu cuerpo, pero se produce con mayor frecuencia en el cerebro o la columna vertebral que son parte integrales del sistema nervioso central. 

Las malformaciones arteriovenosas se detectan con frecuencia después de realizar una exploración del cerebro por otro problema de salud o después de que los vasos sanguíneos se rompen y producen sangrado en el cerebro (hemorragia).

 

Las malformaciones cerebrales arteriovenosas provocan daños en el cerebro o en la medula espinal a través de 3 mecanismos: reduciendo la cantidad de oxigeno que llega a los tejidos cercanos, causando hemorragia y comprimiendo o desplazando partes del cerebro o de la medula espinal.

Una vez diagnosticada, la malformación arteriovenosa cerebral a menudo puede tratarse con éxito para prevenir complicaciones.

 

Existen otros tipos de lesiones vasculares que pueden afectan el sistema nervioso central.

Aneurismas cerebrales.

Malformaciones  cavernosas.

Malformaciones  venosas.

Fistulas durales

Telangectasias.

 

Síntomas

Los síntomas pueden variar de persona a persona.

Es posible que una malformación arteriovenosa cerebral no produzca signos o síntomas hasta que se rompa y genere sangrado en el cerebro (hemorragia). 

En personas que no tienen hemorragia, algunos de los signos y síntomas de la malformación arteriovenosa cerebral pueden ser:

  • Convulsiones pueden ser parciales o complejas

  • Dolor de cabeza o dolor en una parte de la cabeza que pueden variar en frecuencia, duración e intensidad, pudiendo confundirse con migraña.

  • Debilidad, entumecimiento, hormigueo muscular en alguna parte del cuerpo.

  • Pérdida de la visión

  • Dificultad para hablar

  • Confusión o incapacidad para entender a los demás.

  • En los niños puede presentarse trastornos en el aprendizaje o de la conducta

  • Alteraciones de la marcha o en el equilibrio. 

  • En el embarazo también puede aumentar la posibilidad de hemorragia de la malformación cerebral debido a los cambios en el volumen de la sangre y la presión arterial.

Síntomas relacionados a malformación en la medula espinal

  • Ataques repentinos de dolores de espalda severos, es frecuente que el dolor se confunda con una hernia de disco.

  • Disminución de la fuerza muscular en las extremidades.

  • Alteraciones en la sensibilidad de las extremidades.

Síntomas cuando la malformación cerebral se localiza en el tallo cerebral y cerebelo.

Estas estructuras controlan funciones importantes como la respiración, regulación del ritmo cardiaco y gastrointestinales, además se localizan los núcleos de los nervios craneales, también controla los movimientos de coordinación, equilibrio, cuando la malformación afecta estas estructuras el paciente puede presentar.

  • Alteraciones para deglutir.

  • Alteraciones visuales.

  • Compromiso de algún nervio craneal.

  • Alteraciones en el equilibrio.

  • Disminución de la fuerza o adormecimiento en alguna parte del cuerpo

  • Vomito

  • Mareo.

  • Vértigo.

Factores de riesgo

Tener antecedentes familiares de malformaciones cerebrales.

Complicaciones

Hemorragia: El riesgo de hemorragia puede ser más alto para ciertos tipos de malformaciones arteriovenosas o cuando el paciente tiene antecedentes de hemorragia previa en la malformación.

Hidrocefalia: Cuando el sangrado de la malformación condiciona obstrucción de la circulación del líquido cefalorraquídeo en el cerebro lo que provoca aumento de la presión intracraneal.

Daño cerebral permanente:   Se presenta cuando ocurre una hemorragia masiva de la malformación cerebral.

Diagnóstico

Para diagnosticar la malformación arteriovenosa cerebral, el neurocirujano te realizara una historia clínica detallada y un examen neurológico que complementara con estudios de imagen para llegar al diagnóstico de una posible malformación arteriovenosa cerebral.

Algunas pruebas utilizadas para diagnosticar la malformación arteriovenosa cerebral son:

Arteriografía cerebral. La arteriografía cerebral, también denominada «angiografía cerebral», es la prueba más detallada para diagnosticar una malformación arteriovenosa. La prueba revela la ubicación y las características de las arterias nutricias y las venas de drenaje, lo cual es fundamental para planificar el tratamiento.

Tomografía computarizada con medio de contraste.  (angiotomografía) 

Resonancia magnética de encéfalo con angioresonancia para ver los vasos involucrados en la malformación arteriovenosa cerebral, también nos ayuda para valorar el estado del sangrado en el cerebro.

 ¿Cuál es el tratamiento?

El principal objetivo del tratamiento es prevenir la hemorragia, pero también se puede considerar un tratamiento para controlar las convulsiones u otras complicaciones neurológicas.

El médico determinará el tratamiento más adecuado para la enfermedad, según la edad, estado de salud del paciente, el tamaño y la ubicación de la malformación arteriovenosa cerebral.

Existen varias opciones de tratamiento posibles para una malformación arteriovenosa cerebral. 

  1. La cirugía es el tratamiento más común para las malformaciones arteriovenosas cerebrales.

  2. Embolización  endovascular

  3. Radiocirugía.

  4. Vigilancia periódica.

Cirugía: cuando la malformación arteriovenosa cerebral sangra o se encuentra en una zona a la que se puede llegar con facilidad, se recomienda extraerla quirúrgicamente mediante cirugía cerebral convencional. 

Las malformaciones arteriovenosas que se encuentran en regiones profundas o en áreas elocuentes del cerebro corren un mayor riesgo de presentar complicaciones. En esos casos, el médico puede recomendar otros tratamientos.

Embolización endovascular:  La cual se puede utilizar sola o en combinación con cirugía abierta con la finalidad de disminuir los riesgos de sangrado transoperatorio y complicaciones en el paciente.

Radiocirugía: Este tratamiento utiliza radiación enfocada con precisión para dañar las paredes de los vasos, varios meses después del procedimiento, los vasos radiados se degeneran gradualmente y eventualmente se cierran lo que causa la eliminación de la malformación. 

Si tienes pocos síntomas o ninguno, o si la malformación arteriovenosa está en una región del cerebro que es difícil de tratar, el médico podría preferir controlar tu enfermedad con chequeos regulares.

 

¿Cuándo consultar al médico?

Busca atención médica inmediata si presenta alguno de los signos o síntomas antes mencionados, Una malformación arteriovenosa cerebral con sangrado puede poner en riesgo la vida y requiere atención médica de urgencia.