"Los médicos no somos Dios, pero hacemos todo lo posible como seres humanos y especialistas para que las cirugías  resulten un éxito." -Dr. Miguel A. Serret Fernández.

Salvar

a un paisano

Entre esos pacientes con quienes el Dr. Miguel Ángel Serret Fernández comparte su origen oaxaqueño, está Guillermo.

 

Un adolescente de 14 años a quién hace un año abrió el cerebro para extraerle un tumor del tamaño de una naranja.

Para el especialista ese caso es significativo; el único síntoma que presentaba Guillermo eran:

 

-Cambios de personalidad espontáneos, por lo que recibió terapia psicológica, posteriormente comenzó con dolores de cabeza hasta que convulsionó y perdió el conocimiento.

Guadalupe y Guillermo llegaron el año pasado con el neurocirujano Serret tratando de encontrar una segunda opinión médica.

Su hijo Guillermo no tenía esperanza de vida porque una tomografía reveló “un gran tumor que comprimía zonas vitales, su cerebro sangraba y era necesario intervenirlo rápidamente”.

Así lo hizo y hoy Guillermo es un adolescente como cualquier otro, un hecho que al médico Serret le da una satisfacción de ayudar a quienes son originarios de un estado donde sabe bien “los hospitales no cuentan con equipo para tratar patologías cerebrales”.

Ese es el principal motivo para que tanto especialistas como pacientes deban viajar a la Ciudad de México, donde existen las condiciones para un tratamiento multidisciplinario y así estar en posibilidad de recuperar la salud.

El caso de Guillermo es de sus éxitos que impulsan al Dr. Miguel Ángel Serret a "seguir ayudando", pero como médico no siempre puede contribuir a vencer a la muerte, existen también los infortunios donde, a pesar de hacer todo, no se logran.

"Los médicos no somos Dios, pero hacemos todo lo posible como seres humanos y especialistas para que las operaciones salgan bien",

lo que incluye capacitarse contantemente para encontrar alternativas que ayuden a la gente.

Todo, al final, advirtió, hace que el riesgo de cazar un tumor valga la pena, más si se tiene "un gran equipo de trabajo como respaldo" que hacen que el agotamiento físico y mental pasen a segundo termino cuando se vuelve a salvar una vida.