Nota Periodística 

Oaxaqueño ha intervenido

1 mil 700 cerebros

Cazador de tumores

 

 

Tiene 39 años y ya entró a mil 700 cerebros de personas en busca de un tumor. Un microscopio quirúrgico lo auxilia.

Miguel Ángel Serret Fernández nació en Santa Cruz Lachixolana,comunidad de Santiago Suchilquitongo, Etla, y egresó como médico cirujano de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

Se vio obligado a cambiar su residencia a la Ciudad de México para formarse en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como neurocirujano; no volvió a radicar en Oaxaca, sólo realiza viajes esporádicos y aprovecha para atender a pacientes que no puden viajar a la capital del país.

Desde hace seis años es parte la Unidad Médica de Alta Especialidad de Pediatría Doctor Silvestre Frenk Freund, perteneciente al complejo hospitalario Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la ciudad de México, un hospital de tercer nivel reconocido como uno de los mejores a nivel Latinoamérica.

Detección de tumores cerebrales

Ahí, al año se detectan 300 tumores cerebrales, de los cuales 80 por ciento se presentan en niños menores de 10 años.

De cada 10 pacientes ocho tienen antecedentes genético de cáncer; la zona más frecuente para el desarrollo de esta patología en los pacientes es la parte posterior del cráneo, donde se localiza la nuca.

La incidencia de tumores en el Sistema Nervioso Central (SNC) aumentó en un 40 por ciento en los últimos años; éstos constituyen la segunda causa de muerte en niños menores de 10 años, tan sólo superada por la leucemia.

Serret Fernández detalló que el diagnóstico puede ser muy difícil en la niñez, ya que frecuentemente, sobre todo en los más pequeños, casi no se describren sus síntomas, aunado a que sus manifestaciones suelen ser poco específicas, vómito, náuseas y dolor de cabeza, muchas veces son confundidos con enfermedades gastrointestinales

Síntomas esquivos

En ocasiones los pacientes presentan alteraciones que en la marcha se confunden con enfermedades ortopédicas, enmascarando la patología cerebral, lo que conlleva al crecimiento de los tumores  y a un diagnóstico tardío.

En el caso de los adolescentes los cambios de comportamiento, como las alteraciones en el sueño, irritabilidad, ira, depresión o cansancio excesivo, así como un bajo rendimiento escolar son atribuidos a la pubertad, “cuando en realidad pueden ser signos de alarma de una patología cerebral”.

Pocos y, en Oaxaca, menos

En el país existen alrededor de mil 700 neurocirujanos, de los cuales aproximadamente 25 son de origen oaxaqueño y una tercera parte de ellos labora fuera del estado, como el Dr. Miguel Ángel Serret.

La razón va ligada con la falta de tecnología en Oaxaca.

“Es escasa para desarrollar la profesión, por ello muchos especialistas nos vemos obligados a emigrar”, explicó un profesional de la salud que tiene la plena conciencia que Oaxaca, y en todo el país, necesita mayor inversión hospitalaria.

“Necesítanos equipo médico para ayudar a los niños y niñas a recuperar su salud, los médicos en Oaxaca, en general en México, están a la altura de especialistas norteamericanos o de cualquier parte del mundo, la diferencia es la falta de infraestructura”, analizó.

Cada cirugía que realiza tiene un alto grado de dificultad y puede demorar hasta 12 horas, tiempo en que se concentra en cada cráneo para traspasar con el bisturí esa suave gelatina grisácea entre la que busca un tumor.

Todo un equipo de especialistas le apoyan para que cada movimiento médico sea preciso, sin margen de error, es la vida de un paciente la que se pone en riesgo,

Explorar un cerebro "es mágico", pero reconoció que la cirugía cerebral es una de las técnicas quirúrgicas que exigen mayor capacitación y práctica, "en el quirófano el cansancio no se siente, el tiempo es como si no existiera".

Aún con todas las limitantes, en seis años de trabajo el Dr. Miguel Ángel Serret ha acumulado mil 700 cirugías, tanto en adultos como en menores de edad, incluidas cien personas que como él son originarias de Oaxaca.